El precio de un interiorista depende de tres cosas: el tamaño del espacio, el alcance del proyecto y los servicios que incluya. Por eso dos viviendas con los mismos metros pueden tener presupuestos muy distintos.
No hay tarifas oficiales y cada estudio fija su precio, pero sí formas de cobrar bastante estandarizadas. En este artículo te explicamos cada modalidad, qué incluye el precio, qué va aparte y cuándo compensa contratar a un profesional.
Cómo cobra un interiorista: las cuatro modalidades
Por metro cuadrado. Es la forma más habitual en proyectos de vivienda completa. Se aplica una tarifa sobre la superficie a diseñar, y suele bajar cuanto mayor es el espacio. Es fácil de comparar, pero conviene saber qué entregables incluye cada euro por m².
Por proyecto (precio cerrado). El estudio estudia el encargo y da una cifra fija para un alcance definido. Da más tranquilidad al cliente, porque sabes desde el principio cuánto vas a pagar. Es el sistema que más usan los estudios que combinan arquitectura e interiorismo.
Por hora. Se usa para asesorías puntuales: elegir colores y materiales, revisar una distribución o acompañarte a una tienda. No es práctico para proyectos grandes, porque el coste final es difícil de prever.
Porcentaje sobre la obra. Algunos estudios cobran un porcentaje del presupuesto de la reforma. Es más frecuente cuando el interiorista también dirige la obra.
Cómo se calcula el presupuesto de interiorismo
No existe un precio estándar. Para preparar un presupuesto, el estudio necesita conocer tres cosas:
- El espacio: si es una vivienda, un local, un restaurante o una oficina, y su superficie.
- El alcance: solo decoración, redistribución del espacio o reforma integral.
- Los servicios: diseño, planos técnicos, 3D, selección de mobiliario o seguimiento de obra.
Lo habitual es una primera reunión o visita y después una propuesta detallada. Desconfía de las cifras cerradas que se dan sin haber visto el espacio: o se quedan cortas o no incluyen lo que necesitas.
Los locales comerciales y de hostelería suelen requerir más trabajo que una vivienda, porque exigen imagen de marca, iluminación específica, normativa y coordinación de instalaciones.
Qué incluye el precio de un interiorista
Un proyecto de interiorismo completo suele incluir estos entregables:
- Toma de datos y briefing. Visita, medición del espacio y conversación sobre cómo vives, qué necesitas y qué estilo te gusta.
- Propuesta de distribución. Planos en 2D con la organización del espacio y el mobiliario.
- Concepto y estilo. Paleta de colores, materiales y acabados, normalmente con un panel de referencias.
- Visualización 3D. Infografías o recorridos virtuales para ver el resultado antes de invertir.
- Planos técnicos. Iluminación, electricidad, carpinterías, revestimientos y muebles a medida.
- Selección de mobiliario y decoración. Listado de piezas con referencias y precios.
- Seguimiento o dirección de obra (si se contrata), para que lo diseñado se ejecute como estaba previsto.
No todos los presupuestos incluyen todo. Una tarifa baja por m² puede quedarse en la distribución y el concepto, sin planos técnicos ni 3D. Pregunta siempre qué entregables recibirás.
Qué no incluye el precio del interiorista
El precio del interiorista es el de su trabajo de diseño. Estos costes van aparte:
- La obra: albañilería, instalaciones, pintura, carpinterías.
- El mobiliario, la iluminación y la decoración que se compran.
- Proyecto de arquitectura y licencias, si la reforma toca estructura, fachada o distribución de forma relevante. Un interiorista no puede firmar ese tipo de proyectos.
- IVA (21 %) sobre sus honorarios.
Algunos interioristas consiguen descuentos profesionales en tiendas y fabricantes. Pregunta si te los trasladan o si cobran una comisión sobre las compras.
Qué hace que el precio suba o baje
- Superficie. El precio por m² baja en espacios grandes, pero el total sube.
- Alcance. Decorar una vivienda sin obra no es lo mismo que rediseñar la distribución con reforma integral.
- Nivel de detalle. Los muebles a medida, los planos técnicos completos y las infografías realistas requieren muchas más horas.
- Tipo de espacio. Hostelería, comercio y oficinas exigen normativa, imagen de marca y más coordinación.
- Experiencia y reputación del estudio. Un portfolio amplio y proyectos publicados se reflejan en la tarifa.
- Dirección de obra. Que el interiorista siga la ejecución cuesta más, pero evita desviaciones respecto a lo diseñado.
¿Compensa contratar a un interiorista?
En una reforma de cierta entidad, casi siempre. Los honorarios suelen ser una parte pequeña del total invertido en obra y mobiliario, y ayudan a no tirar dinero en tres frentes:
- Errores de compra. El sofá que no cabe, la lámpara que no ilumina o el suelo que no combina.
- Cambios durante la obra. Decidir sobre la marcha encarece y retrasa. Con un proyecto cerrado, todo está definido antes de empezar.
- Espacio desaprovechado. Una buena distribución gana metros útiles y almacenaje, algo que se nota cada día.
Si solo quieres renovar la decoración de una estancia, una asesoría por horas puede ser suficiente. Si vas a reformar, lo eficiente es que interiorismo y obra se diseñen a la vez, idealmente con el mismo estudio.
Interiorismo en Murcia, Alicante y la costa
Cada zona trae encargos distintos, y eso cambia lo que necesita el proyecto:
- Torrevieja, Orihuela y Pilar de la Horadada. Viviendas de costa y segundas residencias, muchas pensadas para alquiler vacacional o para propietarios extranjeros. Aquí pesan los materiales resistentes a la humedad y al salitre y las distribuciones prácticas y fáciles de mantener.
- San Javier y el Mar Menor. Casas de veraneo que se reforman para vivirlas todo el año, con terrazas y espacios exteriores como protagonistas.
- Cartagena. Pisos en edificios antiguos, donde el reto es ganar luz y poner en valor techos altos y elementos originales.
- Alicante y Elche. Pisos urbanos, locales comerciales y oficinas, donde el interiorismo trabaja la imagen de marca y el aprovechamiento de cada metro.
Trabajamos en todas estas zonas. Puedes ver más en nuestras páginas de arquitecto en Alicante, Cartagena, Orihuela, Pilar de la Horadada, San Javier, Torrevieja y estudio de arquitectura en Elche.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un interiorista para un piso? Depende de lo que incluya el encargo. No cuesta lo mismo una propuesta de decoración que un proyecto completo con planos técnicos, 3D y seguimiento de obra. Lo más fiable es pedir una propuesta cerrada tras una primera visita.
¿Qué diferencia hay entre interiorista y decorador? El decorador trabaja sobre la estética: color, textiles, mobiliario. El interiorista además rediseña distribuciones, iluminación e instalaciones y puede coordinar la obra. Para cambios estructurales necesitas un arquitecto.
¿El interiorista cobra comisión por los muebles? Depende del estudio. Algunos trasladan sus descuentos profesionales al cliente y otros cobran un porcentaje sobre las compras. Pídelo por escrito en el presupuesto.
¿Se puede contratar solo el diseño y hacer la obra por mi cuenta? Sí. Con los planos técnicos puedes pedir presupuestos a distintos industriales. Sin seguimiento, eso sí, aumenta el riesgo de que el resultado se aleje del proyecto.
¿Cuánto tarda un proyecto de interiorismo? Para una vivienda, el diseño suele llevar entre unas semanas y dos meses, según el alcance y la rapidez en tomar decisiones.
Interiorismo y obra, con un mismo equipo
En Emece unimos arquitectura e interiorismo en un mismo estudio. Diseñamos la distribución, los materiales, la iluminación y el mobiliario a la vez que la obra, y lo verás todo en 3D y en vídeo antes de empezar. Te damos una propuesta cerrada con todo lo que incluye, para que sepas desde el principio lo que vas a invertir.
Llevamos más de 30 años diseñando viviendas, restaurantes, hoteles y oficinas en Murcia, Alicante, Elche, Cartagena, Torrevieja, Orihuela, Pilar de la Horadada y San Javier.
Cuéntanos qué espacio quieres transformar: llámanos al +34 667 594 373, escríbenos a administracion@emecestudio.com o rellena el formulario de contacto.
