La reforma integral de este piso situado en la Plaza Carlos III de Murcia nace de una premisa clara: abrir los espacios de día hacia las privilegiadas vistas de la Catedral, convirtiendo el paisaje urbano en parte activa del proyecto. Salón, comedor y cocina se conciben como un único espacio fluido, donde la luz natural y las visuales ganan protagonismo, potenciando la relación entre interior y ciudad.
La propuesta material se apoya en el uso de materiales nobles y atemporales. La madera de nogal aporta calidez y profundidad a los espacios, contrastando con la sobriedad y continuidad de los porcelánicos de gran formato, que refuerzan la sensación de amplitud y elegancia. Esta combinación equilibra carácter y serenidad, creando ambientes sofisticados y acogedores.