Su emplazamiento en el paisaje verde y ondulante del parque regional de El Valle y Carrascoy, en la urbanización de Montevida, confieren al proyecto de esta casa unas condiciones de partida de una enorme calidad arquitectónica.
El conjunto de todas estas características unida a la climatología murciana, hacen de este emplazamiento un lugar idílico donde saborear la vida al aire libre, imponiéndose el espíritu extrovertido de un marcado carácter mediterráneo.